lunes, 28 de julio de 2008

Cartas de Andrea de Azcuenaga




a Tununa Mercado
a Noé Jitrik
a Vera

"Todo lo que escribo sucede"


Todo este tiempo estuve
afilando mis dientes
por eso me inclino para dejarlo
pasar sobre mi cuerpo
y no sentir de nuevo los golpes
de sus cascos
en mi cabeza

pensaban que iba a estar
masticándome el aire
alguien alguna vez
masticó aire

los perros dicen
mastican el aire
se alimentan de pastos
o frotan sus lomos
en la tierra
cuando va a llover

estaré loca como dicen
los que machacaron todo con sus patas
hasta el aliento de los niños
el mismísimo diablo se los lleve

Aquí las noticias
envejecen de un día para otro
y el sol se acumula
en esos nombres que designaban cosas
muebles o piedras
llaves que abrían
o cerraban la llama
de las hornillas

aquí escucho voces olores
que vienen de la calle
y mugen o chillan en las orillas
cuántas cosas suceden
a mi alrededor


por eso hablen cartas
hablen con el báculo del obispo
díganle que soy de este mundo
que no miento
y espero ser descubierta
o revelada en una foto
que se vea como las agujas
de un gran reloj
o como un megalito
en medio del desierto.

Mi piel está quedándose lilial
de tanta sombra
una década de sombra no es
nonda
es el color quebrado el
pecho del pajarito que no veo

y son tantas las cosas
que no veo
alguien afuera ve las ciudades
seguramente no pasan grullas
ni cigüeñas
con niños en el pico
sino los cinco palotinos elididos

o la intimidad
de las casas voladas no
por un ciclón
sino por panes de fuego
que dejaron insomnes
a los cuatro puntos cardinales

y llegan también
hasta aquí
y conmueven mi cordillera
o el lomo verde de mis aguas
que un día dejaré salir
para lavar todas las manchas

Hablen cartas digan que no salí
todo este tiempo
que estuve rodeada de ojos
eso
ojos que devoraban mi lengua
o mi esternón tan alegre
cuando le daba el sol o
cuando andaba por las calles

eso no lo digan ahora
no hablen de la prisionera
de la golpeada
en su macizo central

digan que sólo
escribía cartas con la boca
o bailaba la pericona nacional
y mentía le mentía mucho
a los dueños de los ojos
y era la loca de la caserna
a la que no pudieron sacarle
la gran revelación

Pronto voy a cumplir años
otra vez
lo sé por las tantas veces
que he dormido en este círculo
donde aprendí a medir el tiempo
como los cavernícolas

donde soy memoria
o puedo escuchar otra vez
el trote del caballo
que tira una jardinera
y oler el humo
de las hojas que se queman
todos los otoños

o escuchar el único gallo
que canta
cerca de donde estoy viva
no muerta
como quisieran ellos
los guardianes o
los que miran hacia arriba
cuando escuchan mis rugidos

Ellos hablan en voz baja o
bajan la voz cuando escucho
lo que dicen
están hablando de una mujer
que gritaba todas las noches
muy cerca de la caserna

ahora no grita más
pero siguen hablando
como si nada
y cuentan sus crímenes

háblame boca ahora
estírate lengua
invade el espacio manchado
lava con tus papilas
el palastro de la caserna
y dile cuatro palabritas
solamente cuatro
que les rompa el paladial
la boca de asnos

Hoy tiene que haber una salida
un día esperándome
en los umbrales de las panaderías

muévete aire baila conmigo
déjame besarte y
deja que me desnude
que lave mis ropas lejos de aquí
y ría
en las riberas del idioma
que bulle turbulento
en mi boca que sale
por las cerraduras o
en los saltos de agua
donde otras bocas me beben
o lavan sus ojos
para volver a mirar


Baila otra vez conmigo
cabeza
quítate ese zumbido
y lávame agua
el cuello de garza
tan salido de las plumas

o mis manos
que todas las noches
desvelan mi sexo
lo encienden como un faro
y es como un perro loco
que babea vean si ba bea
miren cómo moja mis
manos o mi ropa
me hace morder el cemento
y veo estrellas
cuando se descarga
y grito bailo
abrazándome los hombros
en un vuelo de tigres

y todo mi cuerpo es una tigra
encendida y cuidado
que no se asomen los ojos
que me rodean
porque puede salir toda la selva
la rabia que cruza mi abecedario

Labeo silabeo
de costado
en punta de pie
erguida mi columna
no rota
ni deshilachada

siempre de pie
estirando el cuello
las vértebras
el hilo de la médula
toda la luz que soy
que da miedo a los ojos
que me miran
mis ojos dan miedo
lo que sale de mi boca
miedo

soy la mirada
el sonido
que perfora los muros

Soy la loca de la lengua
así me dicen
y para que no me destruyan
de sembrado palabras
por todas partes

son como la hiedra
viven resplandecientes
en los muros
el viento las lleva o
las trae
de nuevo a mi boca

hablo sola
soli loqueo día y noche
nombro o desombro
todas las cosas

soy la luz
que ilumina los muros
y no tengo miedo
de mostrar mi cuerpo
cubierto de señales

Mis sueños salen por la mirilla
de las cartas que escribo
y viajan por la tierra
o encienden las calderas
las ruedas o
las huellas borradas
de las orugas

despierta de nuevo casa
limpia tu olor
con la seda de mis dedos
sacude el polvo
acumulado en las lámparas
o en los libros mordidos
por el fuego
que no pudo destruirme

estuve soñada
por la gente
hablada en voz baja o
escrita pero muda
en las paredes

así me encontraron
tomando sol
o silbando en una esquina
que se deshacía
en mi boca llena de signos

Las paredes empiezan
a despertar
me parece
que está lloviendo/ras
escucho a través
de la pared
yo también creo
que está lloviendo/ras
contesto

quién será el que raspa
la pared del otro lado
con la mielina de sus dedos

alguien habla de la lluvia
cuenta que ha vistollover
por primera vez sobre las uñas
habla de nubes
como delfines
a mí me quedó una nube
como una medialuna en la uña

ahí estás ahora llena de agua
y desde allí te hacemos llover
hablando a las paredes/ras

Mi cuerpo se hace miel
camino de grava
o geotropismo
y vuelvo a brotar
sin pesadillas

a la madrugada
me convertían
en un olingo
y aullaba como nunca

qué más podía hacer
sino abrir
las palabras
o sincopar las sílabas
del fuego
encerrado en las
piedras o
romper todos
los sellos

ahora se me escucha
hilar
cubierta todavía
por las sombras
o por el olor
de la caserna

Bullen en mis ojos
las imágenes
y salen por mis dedos
caballos
que se arremolinan
cerca de mi cuerpo

y giro en el espacio
arrojando luces o
fragmentos de sal
de mi lengua que crece
en la trama raída

y vuelvo a ser
movimiento
alimento de las mesas
olor en las cocinas
o en las sábanas
voz de los cuerpos
enlazados o
lengua girasol
que envía mensajes
o barcos con nombres
de semillas o vocales


"Los pastos crecían cuando te encontré acurrucada tiritando de frío entre los muros entonces te tomé con mis manos lavé tu cara"


Sol que bebo
aire que tomo o
circula por mi frente
y se expande

grita nombres o
lugares donde estuve
donde estoy saliendo
de tu boca
donde estábamos
reunidos mañana
y decíamos ayer
hablabas en mi escritura
o en las solapas
y desovabas
como una desconocida

o regabas en mi cintura
las almácigas
de alevinos o
el ombligo oscuro
da la o
que sale como un huevo
por la ranura
de tus labios

Te veo al borde
de la cama
con los ojos abiertos
brillantes
como una cobra
que avanza por las grietas
de la lengua
que escribe con las
manos en jarra
en el espacio vacío

escribes
con el movimiento
de tus labios
semejantes a un incendio
la historia de los
juegos que nacen
en la niña de los ojos

inventas o borras
el color de las nubes
que pasan rozando
la urdimbre de las
ciudades o plazas que
despiertan en tu cabeza

Flameas en el papel
y es tu voz
lo que se escucha
ahora en las ventanas

escucho
el deslizamiento
de tus articulaciones
en los mercados o
vuelves a modular
las voces
de las alcobas
o la voz del buey
que lame las manchas
de tu cuerpo

cuerpo de voces
voces de tu cuerpo
que se funden
o resplandecen
en el espacio abierto

Mirándote miras
el agua florida
de las fuentes y
vuelves a ver el sol
el espacio pulido
de las piedras o
el vuelo marsupial
rasante
de los pájaros
contra el cielo

tantas cosas reunidas
otra vez ante tus ojos
tanto trigo
que habla tu lengua
orla tu boca de sonidos
y derriba los muros

murolos donde estuve
con la voz velada
pero ahora
se me escucha hablar
echar nombres o
colores por la boca

Desde la tela
miramos juntos
el verdear
de la trama
destruida

mi mano
no derramó
las ovejas
ni el aceite
de las alcuzas

ni tu pie
destruyó
los alveolos
de los dientes
ahora estás
en la cocina
parodiando
los olores
de la feria
corriendo
por los canales
de la lengua
fragmentada

Urdidora de todas
las edades y
madre de las voces
iluminas ahora
los campos o
los hilos de la
lengua que vuelve
a fluir o memorar
en los márgenes

o en los oídos
de los memoriales
donde hablabas o
hacías la loca o
escribías los anales
de la década

o dibujabas en las
paredes el humo
de los barcos
un pedazo de sol o
una figura de espaldas
mirando por la ventana


Estás aquí de nuevo
te veo entrar por la ventana
atravesar el vidrio
y sentarte en el piso
con las piernas abiertas

ensayas un gesto
que trae el olor de la resina
o de madera estacionada
en un aserradero

ensayas otro gesto
simulas abrirte la blusa
o el color de tu piel
que es barroca
renacentista o
coloquial
pero sobre todo oscura
hermética como la voz
que sale de tus pechos
o de la blancura de tus dientes

Abro la sed abro
el deseo de
decir tu nombre
la hoguera
del mundo de bocas
cerradas

abro y saqueo tus
baúles
el oro de las axilas
o el marfil de tu saliva

y aprieto tu voz
ahogada en el grito
de las sonajas
del alfabeto
de la araña blanca
que anida
en tus pestañas/

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